viernes, 21 de marzo de 2014

Ciencia Ficción

Sus antecedentes son Frankenstein y El extraño caso del dr Jekill y Mr Hide, ambos textos del siglo XIX (uno en la primera mitad y otro en la segunda). Diferían de otras novelas de características fantásticas por el hecho de que nlos hechos insólitos son desatados por hallazgos producidos en el campo científico.
Julio Verne (1828-1905) escribe texto con elementos inexistentes en su época pero verosímiles ya que los avances científicos que se habían alcanzado en la época permitían alcanzarlos.
G. H. Wells (1866-1946)  escribió La máquina del tiempo, El hombre invisible, La isla del tesoro, todas ellas en la década de 1890. Son las precursoras inmediatas de la ciencia ficción. Incorpora una mirada crítica sobre la sociedad, es un escritor politizado que advierte sobre los peligros del progreso tecnológico.

En el siglo XX el género se consolida. Gersbank acuña el término en una revista especializada que crea en 1926. Luego aparecieron varias revistas[1] más que ayudaron a difundir el género. En la decada del 40 los editores fueron más exigentes respecto de la calidad y así hicieron que de ser un género menor pasara a tener una amplia aceptación: Aparecen Isaac asimos (1920-1992) y T. Sturgeon (1918-1985). Termina de ganar el respeto de la crítica con la aparición de la obra de Ray Bradbury en la década del `50. Llegó al gran público con obras que se preocupaban por los avances de la ciencia, creando así una ciencia-ficción humanista, irónica y crítica. En la década del `60 ya sin revistas se consolida el mercado editorial del género.

Especialidades:
Se diferencia de lo fantástico en que los acontecimientos insospechados, siniestros o maravillosos no quedan sin explicación sino que se les da una explicación racional. No se separa de la realidad sino que intenta conjeturar a partir de ella lo que puede ocurrir en el futuro. La ciencia ficción solo trata de aquello que la opinión general considera posible bajo determinadas circunstancias.

Tópicos:
Los temas más recurrentes de la ciencia ficción son la invasión robótica, los viajes en el espacio exterior y en el tiempo, la descripción de planetas, la convivencia con alienígenas cyborg o replicantes, la parición de fenómenos naturales que ponen en peligro la vida de los humanos, el fin del mundo y la soledad de los sobrevivientes.

Intenta superar por medio de la ficción uno de los principales conflictos ideológicos del s. XIX: el enfrentamiento entre el racionalismo secularista heredado de la ilustración filosófica y el irracionalismo sobrenaturalista romántico. El género fantástico y el relato policial lo intentaron a su manera.
Desde esta perspectiva, la ciencia-ficción, que suele considerarse una subclase de la literatura fantástica, se muestra como su opuesto epistemológico. No juega con la ambivalencia entre lo natural y lo sobrenatural sino que es realista y evita la mención de lo sobrenatural, los elementos insólitos o apartados de lo cotidiano. O sea, no cuestiona la realidad sino que son extrapolaciones más o menos audaces del pensamiento científico.
El realismo que postula la mimesis del entorno debe adaptarse a los nuevos contextos. Hay varias etapas de ampliación del realismo. La primera se da en 1867 cuando Zola inaugura el naturalismo incorporando los últimos descubrimientos médicos y biológicos. La segunda se da con el surrealismo que incorpora al realismo la dimensión onírica; y la tercera es la ciencia ficción propiamente dicha que incorpora la ciencia y la técnica.

Rasgos básicos:
Presencia de máquinas o referencias científicas: No es necesario que sean explicitas. A veces solo aparecen insinuados. En el subgénero llamado swords and sorcery los actos mágicos son producto de una tecnología tan avanzada que no necesita existencia física y que los principales personajes apenas pueden comprender (lo que ellos creen frases mágicas son órdenes). O sea, no es imprescindible que sean explícitos pero también pueden ser alusiones crípticas del sujeto de la enunciación o por el background del género.
Ambientación futurista: No referida a la ubicación temporal de los hechos sino al status de futuros que tienen respecto al contexto de enunciación. O sea, el relato puede transcurrir en el futuro, en el presente o en el pasado, pero deben narrar hechos científicos no concretados en el momento de la escritura del texto.

En su consolidación juega un papel importante la fusión de cuatro correintes previas de origen heterogéneo:
1-      la literatura de viajes extraordinarios que había entrado en crisis a mediados del siglo XIX por el descubrimiento y exploración de todo el globo. Esto se refresco con el uso de máquinas maravillosas (lo que permitía llegar a lugares hasta entonces eran inaccesibles para el hombre)
2-      Utopías cientificistas o futuristas. Con la exploración del globo las comunidades imaginarias comenzaron a  inspirar en supuestas culturas del futuro. Como el tema es la especulación acerca de una sociedad perfecta, se empiezan a  incorporar elementos técnicos o científicos, sobre todo a partir de la Revolución Industrial (finales del siglo XVIII).
3-      Naturalizad Gothic. Es una etapa tardía de la novela gótica inglesa. Cuando los temas clásicos del género fueron perdiendo eficacia debieron reemplazarse por otros más creíbles e inquietantes y el recurso fue la ciencia, sobre todo la biología.
4-      Textos de esoterismo y teosofía de fines del siglo XIX y principios del XX, cuando no se consideraban como algo separado de la ciencia oficial, sino que se les daba el rango de exploración de terrenos de los que aún no se había encargado aquella.

Wells (1866-1946) se considera como la culminación de la prehistoria y el inicio de la historia del género.

Se termina de consolidar en 1926 con la aparición de la primera revista especializada. En Estados Unidos se da una primera etapa (1926-1937) con un subgénero llamado space opera, consistente en aventuras de héroes y exploradores espaciales. En una segunda etapa aparece la hard cience fiction, alrededor de  1937 cuando John Campbell Jr asume como director de Astounding. Son testos que especulan mas que nada sobre teorías y o hipótesis científicas, con mucha información técnica y un desarrollo más refinado de la trama. En Europa no era considerada ya desde antes un género menor. Los autores gozaban de capital simbólico y figuraban dentro de las historiografías críticas. Era una literatura muy intelectual.





[1] Las revistas PULP, que se llamaban así porque se hacían con la pulpa de segunda mano del papel.

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